jueves, 29 de marzo de 2018

Acto 3. Migrante

9:20 am
Albert bajó del autobús, se detuvo enfrente de la biblioteca para contemplarla; este edificio se caracterizaba por su arquitectura gótica, su gran altura de 25 metros y sus muros hechos de cantera; en sus esquinas, en el tejado, tiene unas elegantes gárgolas. Albert notó una novedad: las puertas de ingreso ya no eran de madera y de bisaras, ahora son de cristal y automáticas.
A pesar de que se encontraba lejos del ingreso, él caminó cruzando el pequeño estacionamiento que estaba antes de la puerta de ingreso.

Cuando llego a la entrada, encontró el perchero, mientras se quitaba la bufanda y el gorro, vio a su querido amigo sentado en la silla del puesto de recepción mientras dormitaba, tenía sus lentes de lectura puestos y sobre su pierna derecha un libro pequeño titulado "La metamorfosis de Franz Kafka"; Albert dejó su mochila en uno de los estantes que estaban al lado del perchero, se acercó al escritorio lentamente para evitar hacer sonidos fuertes con sus pasos.

Apoyó su mano derecha sobre el escritorio, hizo un sonido rápido y melódico con su dedo medio e índice sobre el escritorio, Hudson despertó, parpadeó, levantó la cabeza, vio a Albert, pero no lo distinguía por los lentes, cuando se los quitó parpadeó un par de veces y dijo sorprendido:

—Albert, que sorpresa niño

Dejó su libro sobre el periódico, que estaba lado su taza de café, todo esto estaba sobre el lado inferior derecho de la mesa, también plegó sus lentes y los puso sobre el libro.

—Hace tanto que no te veo por acá
—Si más recuerdo, hace tiempo mencioné que viviría en la cuidad por mis estudios, ¿o no? —dice Albert dudoso
—Es verdad, vaya, ¿y cómo te ha ido en ese lugar?
—Hasta ahora todo bien
—Quiero buenas calificaciones, no de decepciones
—No tengo mucho problema con eso, tú me conoces. Ojalá sea este mi futuro trabajo, me vendría bien tomar siestas como tú de vez en cuando
—¡Ja!, lo dudo, no creo que alguien como tú sea dueño de un lugar como éste, es lo único que tengo para siquiera hacer algo durante el día, es aburrido ser pensionado

Albert ve el encabezado del periódico que dice "Habrá juicio para el líder de la secta "La raíz" por presunto acto delictivo en Haleaf"

—¿Los miembros de la raíz?, ¿pero de qué los están acusando?
—Oh, sí, creo que bien sabes que ellos reciben órdenes de su supuesto dios, pues, de acuerdo con lo que dice su líder, éste les ordenó que vinieran aquí y encontraran a un "fénix reencarnado", lo capturaran y se lo llevaran a su templo que está en el bosque
—¿Y qué hicieron?
—Los están acusando supuestamente de haber secuestrado a un joven, más o menos de tu edad, él se encontraba desaparecido hace días en el mismo bosque donde está templo, siguen investigando al respecto, todavía no hay más información sobre el muchacho.
—Esa secta jamás ha tenido este tipo de problemas, nunca han hecho daño a nadie.
—Afortunadamente es una secta pacífica, no como otras
—Ojalá al final solo sea un malentendido
—Eso espero también

Albert ve la escalera pequeña con pasamanos de madera rústica, su mirada sigue las escaleras y en la media planta, contempla numerosos estantes y pocas mesas equipadas con lámparas y baja la mirada hacia las escaleras de la derecha. Hudson tomó sus lentes y su libro, se puso las gafas y abrió el libro

—¿Buscas algo en especial? — Preguntó sin desviar la mirada hacia el libro
—Uh, sí, hace poco conocí a un poeta que habla sobre lo bello y lo horrendo, pero no recuerdo el título ni el autor
—Las flores del mal de Charles Baudelaire— dijo inmediatamente Hudson
—Sí, creo, ¿ya lo has leído?
—Claro, algo retorcido pero original, quizá no lo vas a dejar hasta el final, estante 8, CHA.03
—Gracias amigo
—Si necesitas algo, házmelo saber
—Claro

Albert ubicó el estante 8, era el último según el orden de izquierda a derecha, subió por las escaleras de la izquierda, rápidamente encontró el libro y se estableció en una de las mesas sin lámpara, éstas estaban en una sobresaliente, que parecía un balcón, y desde ahí se podía ver al exterior a través de las tres inmensas ventanas con cristal.

Unos minutos después, las puertas automáticas dieron ingreso a alguien más, una chica de corta estatura, castaña y delgada, vestía completamente de negro, blusa de manga larga pantalón de mezclilla, una boina tejida y un par de converse en blanco y negro; dejó en el perchero su pequeño morral, subió por las escaleras de la izquierda haciendo ruido, por lo que despertó a Hudson que estaba dormitando de nuevo, él inmediatamente redirigió la mirada hacia la lectura sin darse cuenta de que la chica entró, ella fue a los estantes que estaban cerca de Albert.

Albert dejó de estar concentrado por tanto movimiento que podía ver el resto de su campo visual, cuando levantó la mirada, vio a la pequeña mujer, y no pudo dejar de verla: de piel clara, bella de rostro, además de nariz, ojos y boca pequeños, buscaba ansiosamente su libro, rápidamente iba de un estante a otro para seguir buscando, cuando ella vio a Albert, él inmediatamente redirigió la mirada al libro, ella vio sorprendida el libro que Albert tenía en sus manos, entonces ella se acercó y le preguntó:

—¿Disculpa, en qué estante encontraste ese libro?
—Cuando Albert levantó la mirada para responderle, se quedó mudo unos segundos y respondió:
—En el... estante 8, CHA.03

La chica vio hacia los estantes, comenzó a buscar con la mirada el estante, Albert cerró el libro, lo tomó con su mano izquierda, estiró el brazo y le dijo:

—Tómalo
—Espera, yo...
—Adelante, supongo que tienes prisa— insistió Albert mientras la miraba un poco nervioso, ella tomó el libro con su mano derecha.
—Gracias— respondió la joven.

Comenzó a lloviznar, cuando ella escuchó gotas impactando en el techo, bajó por las escaleras de la derecha y fue con Hudson para registrar el préstamo, entre ellos no hubo intercambio de palabras, mientras tanto, Albert seguía observándola y analizándola.
Cuando la muchacha salió de la biblioteca, Albert se dirigió al escritorio de recepción de Hudson y le preguntó:

—¿La conoces?
—¿A ella?, esa chica, es la... trigésimo cuarta vez que la veo desde que comenzó marzo, vaya que frecuenta en este lugar sin encanto para los adolescentes de hoy en día, es solo una cara bonita que viene aquí a tomar libros populares como todas, esas novelas dramáticas, ridículas y vacías.
—No buscaba una novela, buscaba una antología de poemas.
—Olvidémonos de esto, créeme que no hay mejor compañía que un libro, ellos te dan un mejor y más interesante escape de la rutina comparado con una persona sin argumentos fijos y que no suelen tener buena memoria
—Aunque sean un escape de la rutina, solo te ofrecen un tema en específico, una persona es una biblioteca mental

Hudson quedó en silencio y respondió: —Buen punto

Albert rio un poco y dijo:

—Me parece interesante que le guste ese extraño autor, presiento que podríamos llevarnos bien
—Oye niño tranquilízate, ve más despacio, tengo un mal presentimiento, y la verdad, me da mala espina
—Como siempre, nunca confías en nadie amigo
—En este mundo, ya lo sabes, la confianza como tal jamás ha existido, pero siempre ha estado presente el arte de la guerra
—Es mejor tomar el camino arriesgado para ver si existe una solución y ser mejores seres pensantes: errores hechos por humanos, resueltos por humanos
—Eres de admirarse Albert, créeme que me sentiría muy mal si algo te pasara
—No solo tengas confianza, ten fe
—Entonces, ¿qué piensas hacer?
—Quiero saber sobre ella, me parece, alguien interesante
—Niño, no dejes que tus impulsos te dominen
—Procuraré no hacerlo, pero, me pregunto, ¿a dónde va en esta ligera llovizna, y, sobre todo, sola?
—Albert...

Albert, ignorando a Hudson, fue a los estantes y tomó su mochila, fue a al perchero y tomó su gorro y bufanda.

—Albert, no me digas que...

Tomó del perchero su gorro y bufanda y se dirigió a la salida ignorando a Hudson que repetía su nombre subiendo el tono de voz para evitar que saliera, pero las puertas automáticas estuvieron a favor de Albert, logrando así salir de la biblioteca y abandonando a Hudson.

—Espero no cometas un error— dijo Hudson.

1 comentario:

  1. Que buena le está quedando la historia :D

    Espero con ansias la 4 parte c:

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